?> Organización de la vida escolar – Waldorf Almar
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Nuestro enfoque educativo desde la antroposofía social

Para mirar el mundo actual, para comprender la niñez y nuestro rol en el mundo, la perspectiva de la triformación social, en el enfoque antroposófico, nos complementa en el cómo se concibe una forma de organización, cuya idea principal es que los seres humanos se conozcan en profundidad y desarrollen su potencial de libertad, creatividad, capacidad de amar, y voluntad, en un proceso evolutivo continuo.

Se sustenta en tres principios fundamentales:

  • La libertad, que se corresponde con la esfera de la creatividad espiritual, la vida espiritual.
  • La igualdad, que se corresponde con la esfera del derecho, normas y organización para todas y todos.
  • La fraternidad, que se corresponde con la vida económica, desde la instalación de una economía colaborativa que pone al centro el bienestar del conjunto.

Nos Inspira…

La pedagogía Waldorf, que sustenta el currículum en la concepción del ser humano como un ser espiritual, constituido por cuerpo, alma y espíritu. Por cuanto, esta pedagogía se propone, como un elemento central, cultivar la espiritualidad, los ritos, la devoción natural del niño, el respeto y admiración por los ciclos de la naturaleza, y del ser humano. El currículum, en los diferentes años desde la primera infancia hasta Ed. Media, se adentra en un amplio recorrido historico por tradiciones mitos y cuentos. De este modo, respetamos el credo religioso que cada familia quiera darle a la formación de sus hijos/as.

Concebimos la Educación…

Miramos al mundo desde los principios de la pedagogía Waldorf a la luz de la Antroposofía:

con una concepción del ser humano, que, en esencia, es cuerpo, alma y
espíritu. En la niñez y adolescencia, desde el nacimiento a los 21 años,
este ser, encarna en el mundo, despertando la individualidad del Yo,
transformándose en un ser humano libre de llevar a cabo su propósito de
vida.

En esta pedagogía, el centro es el estudiante, todas las acciones apuntan hacía la profunda conciencia del bienestar de cada niño o niña.

Creemos en la concepción rítmica del desarrollo a través de los septenios, donde cada siete años, niños y niñas, cambian sus características y necesidades, siendo esta pedagogía una respuesta a qué es lo que realmente necesitan en cada imagen arquetípica de su desarrollo, esto no solo considerando los septenios, sino también las necesidades a cada edad y desarrollo interno. En cada nivel pueden vivenciar los relatos, las asignaturas, el arte, las matemáticas, etc. Desde la pregunta central: ¿qué es lo necesita en esta etapa de vida?

Creemos profundamente en la libertad de enseñanza, donde el guía o maestro, en conexión con el ser profundo del estudiante, define cómo y qué trabajar, de acuerdo a lo mejor para el alma grupal de cada grado.

El arte siempre será un puente para armonizar al ser humano, en nuestro espacio educativo, niñas y niños vivirán el arte y la belleza en cada expresión y experiencia. La música diariamente, acuarela, tejido, carpintería, lenguas extranjeras, etc. Son canales donde el alma toma una calma rítmica y fluye en el sentir.